En el marco del Día Internacional de la lucha contra el Maltrato Infantil, diferentes organizaciones defensoras de los derechos de la niñez y adolescencia exigieron, esta mañana, se prohíba el castigo físico y trato humillante hacia los niños y niñas.

 Al centro, directora del CONNA, Zaira Navas. Al centro, directora del CONNA, Zaira Navas.


La directora del Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia (CONNA), Zaira Navas, manifestó que anualmente las Juntas de Protección de CONNA reciben 15 mil denuncias de casos de violencia contra niñez y adolescencia. En 2018 recibieron 10,030 amenazas o vulneraciones al derecho a la integridad personal.

“En casos más graves recibidos por CONNA hay lesiones, quemaduras en las manos, golpes en la cabeza con objetos contundentes, que fueron amarrados, negarles el alimento por varios días. Además, hay lesiones menores que están "normalizadas" en la sociedad”, señaló directora del CONNA.

Ante esta situación, representantes del Comité contra el Maltrato Infantil se reunió con la Comisión de la Familia de la Asamblea Legislativa para presentar su propuesta de reforma a la Ley LEPINA.

Detalló que con la reforma buscan dar cumplimiento a las observaciones del Comité de los Derechos del Niño, generando la reforma legal del articulo 38 de la Ley LEPINA y el artículo 215 del Código de la Familia, para que se prohíba expresamente el castigo físico y trato humillante, sin ninguna ambigüedad, como primer paso para generar cambios significativos en la vida de la niñez y adolescencia salvadoreña.

Zaira Navas, explicó que la LEPINA ya prohíbe el castigo físico y trato humillante para los niños, pero deja un espacio donde se puede interpretar una oportunidad para corregir con golpes, y es lo que buscan cerrar sin perder la autoridad parental sobre los menores de edad.

Por lo cual, enfatizó que el Comité para la prohibición del Castigo Físico y Trato Humillante promueve que las familias eduquen a sus hijas e hijos con amor, sin ejercer violencia.

"Lo que promovemos es que no quede campos abiertos para que las familias puedan hacer uso de golpes, trato humillante para educar a sus hijos”, concluyó.