El Insituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu), abogó por que el Estado reconozca el trabajo del hogar no remunerado de las mujeres y que se incluya otro trabajo invisibilizado de las mujeres: el cuido de menores de edad o adultos mayores.

 Emily Flores y Yanira Argueta, del ISDEMU. Emily Flores y Yanira Argueta, del ISDEMU.


Yanira Argueta, directora del Isdemu, y Emely Flores, directora de Igualdad Sustantiva de la institución, alertaron de que las labores del hogar y el cuidado de los niños dificultan que las mujeres avancen en el campo laboral, por lo que llamaron a diseñar políticas que aminoren esa carga, además de sigue siendo una brecha en la igualdad entre hombres y mujeres.

Las funcionarias advierten que la agenda gubernamental y legislativa no solo tendría incluir acciones contra la violencia de género —un problema que suele captar la atención pública—, sino, con todavía más fuerza, medidas para incrementar la productividad laboral y los ingresos de las salvadoreñas.

"Podría reconocer con una pensión el trabajo no remunerado de las mujeres", dijo Flores al señalar que Uruguay tiene un modelo de protección y remuneración hacia las mujeres que trabajan en el hogar.

"Muchas mujeres salen del mercado laboral" para el cuido de un menor de edad o de un familiar, y no solo hablamos de "las mujeres que pasan en su casa...de manera que se comience a reconocer el trabajo no remunerado y el trabajo del cuido de otros", señaló Argueta.

Argueta indició que muchas mujeres con trabajo o ocupadas en una actividad laboral pasa a la Población Económicamente Inactiva por el trabajo en el hogar o el cuido de menores o adultos mayores, o un familiar enfermo.

Mujeres jóvenes también no asisten a un centro escolar debido al trabajo doméstico que deben realizar en la casa.

Ambas funcionarias "hicieron un llamado hacia garantizar la protección social de las mujeres" con acceso a la salud en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS).

Es un trabajo invisible no reconocido, no remunerado y que no es justo que recaiga principalmente en las mujeres, de ahí nuestro llamado a (proveer) sistemas de protección social, insistió Argueta.

Datos nacionales dan cuenta que más del 40% de las niñas y adolescentes que no asisten a la escuela es porque han asumido labores domésticas y de cuido. Eso las limita en oportunidades, sobre todo si se les compara con los hombres.