Benjamín Cuéllar, ex director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), señala que la propuesta de aministía del diputado derechista Rodolfo Parker, no es Ley de Reconciliación, sino un nuevo premio a criminales de guerra y a los que ordenaron atroces violaciones a los derechos humanos.

Benjamín Cuéllar, ex director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), señala que la propuesta de aministía del diputado derechista Rodolfo Parker, no es Ley de Reconciliación, sino un nuevo premio a criminales de guerra y a los que ordenaron atroces violaciones a los derechos humanos.Benjamín Cuéllar, ex director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), señala que la propuesta de aministía del diputado derechista Rodolfo Parker, no es Ley de Reconciliación, sino un nuevo premio a criminales de guerra y a los que ordenaron atroces violaciones a los derechos humanos.


Una propuesta de ley preparada por Parker es debatida en una comisión Ad Hoc, creada por la Asamblea Legislativa, y no está discutiendo lo ordenado por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, que declaró en 2017 inconstitucional la Ley de Amnistía para la Consolidación de la Paz, promulgada en 1993.

Para Cuéllar, "la Ley Parker" es una nueva aministía que supera los alcances de la normativa de 1993, en su artículo 1 comienza con sus alcances "aministía amplia, absoluta e incondicional, no es una ley de reconciliación, yo le llamo Ley Parker", dijo el activista por los derechos humanos.

La ley Parker lo que promueve es "la impnunidad tradicional" y no hay nada de verdad, justicia, reparación y reconciliación, critica con dureza Cuellas, quien fue invitado a la entrevista República de canal 33.

En la iniciativa del diputado Parker conceptos como verdad, justicia, sanción y reparación "son extrañas palabras. La ley Parker es un adefesio, es un homenaje a la impunidad, cuando lo que debe hacerse es que se reconozca quiénes son los criminales", exigió el defensor de los derechos humanos.

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, ya advirtió a la Asamblea Legislaitva que la nueva ley debatida actualmente por el legislativo de El Salvador podrían conducir a una "amnistía absoluta e incondicional" de violaciones cometidas durante el conflicto armado en ese país (1980-1992).

"Si se aprueba, se amnistiaría a responsables de crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, se vulneraría el derecho de las víctimas a la justicia y la reparación, y eso sería un grave revés para El Salvador", señaló Bachelet en un comunicado, en referencia al anteproyecto de ley sobre reconciliación nacional.

"Las amnistías para los delitos más serios, incluyendo crímenes de guerra y contra la humanidad, son contrarias a la ley internacional", añadió la alta comisionada.

En esa sintonía se expresa Cuéllar, quien insiste que un apartado de la nueva ley debería perseguir "a quiénes dieron las órdenes, financiaron (escuadrones de a muerte) y encubrieron y a los que siguen insistiendo en mantener en la impunidad" los crímenes graves "y someterlos a penas adecuadas" con "efecto ejemplarizante para que nadie pueda estar por encima de la ley".