Una operación internacional encabezada por la Policía Internacional (Interpol) contra el tráfico de armas en América Latina, dejó 560 detenidos, entre ellos 47 salvadoreños.


El organismo policial detalló que la operación, denominada "Gatillo V", se realizó de manera coordinada con autoridades de seguridad de El Salvador, Belice, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Panamá, entre el 22 y el 28 del pasado mes de febrero.

18 salvadoreños detenidos son pandilleros. La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) calificó como otros "arrestos notables" los 47 salvadoreños detenidos, incluidos 18 sujetos ligados a las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18.

La oficina regional de la Interpol en El Salvador y de Secretaría General en Francia, incautaron 857 armas de fuego, 38,000 balas, 20 granadas y varios uniformes policiales y militares, y decomisaron varios vehículos, droga y 162,000 dólares, detallaron sobre la operación.

Participaron las Policías de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá.

El secretario general de Interpol, Jürgen Stock, declaró que la operación y las detenciones constituían un paso importante para la desarticulación de las redes ilícitas y la protección de los ciudadanos.

“La facilidad de obtención y utilización de armas ilícitas suponen un grave peligro para la seguridad, la estabilidad y el desarrollo en todos los países del mundo, a la vez que proporcionan a los delincuentes una lucrativa fuente de ingresos", dijo el funcionario.

La operación permitió practicar importantes detenciones, incluida la de una persona objeto de una notificación azul de Interpol, en la que se solicitaba información suplementaria sobre un sospechoso conocido como “Zeus o Mono”, que presuntamente dirigía una red transnacional de traficantes de armas responsable del suministro de armas al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.

El sospechoso fue interceptado mientras viajaba ilegalmente de Guatemala a Honduras, y desde entonces ha sido deportado a Colombia, donde será juzgado.

En un control de vehículos llevado a cabo en Costa Rica, se descubrieron dos fusiles de asalto AK47, uno de los cuales había sido registrado en la base de datos iARMS de Interpol por un país del Próximo Oriente, lo que puso de manifiesto el carácter transcontinental del tráfico de armas de fuego.

Las autoridades mexicanas publicaron dos notificaciones moradas para alertar sobre sendos métodos empleados para el contrabando de armas y municiones a través de la frontera entre los Estados Unidos y México. El primero consistía en ocultar balas en compartimentos secretos habilitados en los asientos de automóviles, y el segundo se basaba en desmontar armas de fuego y enviarlas por medio de empresas de mensajería urgente.

En Panamá, la operación dio lugar a un aviso anónimo que condujo a la policía a un almacén aislado que estaba lleno de municiones, armas de fuego y litros de productos químicos y sustancias explosivas.