La Unidad de Ingeniería de la Asamblea Legislativa presentó un informe técnico de los daños que tiene la infraestructura del edificio administrativo de ese órgano del Estado.

 Arquitecto Ludovico Samayoa, jefe de la Unidad de Ingeniera de la Asamblea Legislativa. Arquitecto Ludovico Samayoa, jefe de la Unidad de Ingeniera de la Asamblea Legislativa.


Tras haber realizado una evaluación, el arquitecto Ludovico Samayoa, jefe de la Unidad de Ingeniera del parlamento salvadoreño, expuso técnicamente los daños en el edificio administrativo legislativo.

Según explicó Samayoa, “este edificio fue construido en los años 70 y tuvo algunos daños provocados por el terremoto del 2001, los cuales fueron reparados”. Asimismo, mencionó que la infraestructura ha venido sufriendo daños a raíz de cada actividad sísmica.

Dijo que tras el último temblor del pasado 1 de febrero, “el edificio presenta un 90% de fisuras en todos sus niveles, y podría colapsar si se da un fenómeno telúrico de gran magnitud. Por ello debe de evacuarse el personal y el inmobiliario”.

“Estas valoraciones son técnicas, no tiene nada que ver con otros aspectos”, aclaró el funcionario, quien a la misma vez recomendó elaborar un plan de evacuación de inmediato.

El presidente de la Asamblea Legislativa, Norman Quijano, manifestó el martes que el Ministerio de Trabajo les ha dado un plazo para que en 60 días desalojen a los empleados de la infraestructura legislativa, por estar severamente dañada y con sobrecarga de personal.

Ante esa situación, Quijano pidió ayuda al presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, para que les facilite un inmueble donde puedan trasladar de forma temporal a los empleados.

El presidente del congreso salvadoreño declaró este martes por la tarde, que fue informado por parte del director del BCIE que “no se puede reorientar el préstamo”.