El principio rector de la política exterior de El Salvador en las gestiones presidenciales de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén es, y ha sido, ejercer una política exterior abierta al mundo y sin ataduras ideológicas.


El portavoz de la presidencia, Roberto Lorenzana, pidió el lunes al presidente electo, Nayib Bukele, que tenga una política exterior "independiente" y que no se integre a "ningún bloque".

En junio de 2014, el excanciller Hugo Martínez rubricó la política exterior de El Salvador al inicio del mandato del gobernante Salvador Sánchez Cerén. "No vamos a alinearnos a ningún grupo de países", dijo en una entrevista concedida a El Diario de Hoy.

"El presidente de la República es el responsable de la política exterior, pero nosotros lo que sí quisiéramos, al menos, es que el país mantenga una ruta independiente", dijo Lorenzana en una entrevista en la Telecorporación Salvadoreña (TCS).

“Lo que sí quisiéramos es que el país mantenga una ruta independiente en política exterior, a que no esté integrado a ningún bloque”, agregó el funcionario.

Lorenzana fue directo en una petición al presidente electo con relación a declaraciones de uno de sus emisarios y secretario de Nuevas Ideas, Federico Anliker, respecto a las relaciones con República Popular China. "una de las primeras decisiones que va a marcar si habrá una ruta independiente es el mantenimiento de relaciones con la República Popular de China. Ahí se va a ver el grado de independencia (del gobierno de Nayib Bukele)”, expresó Lorenzana.

Las dudas planteadas por el vocero presidencial se producen luego de las declaraciones de Anliker, quien pidió romper con China y restablecer relaciones con Taiwán, y tras la reunión -la primera por cierto- de Bukele como presidente electo con la embajadora de Estados Unidos, Jean Manes.

El Salvador entabló relaciones con China en agosto de 2018, tras romper su vínculo con Taiwán.

El Salvador siguió una tendencia en política exterior del principio "una sola China", y fue el país más reciente en unirse a una tendencia iniciada por otras naciones que decidieron estrechar lazos con China en detrimento de Taiwán, como República Dominicana, que lo hizo en mayo de 2018, Panamá en junio de 2017, o Santo Tomé y Príncipe, en diciembre de 2016.

A raíz de este cambio en la política exterior salvadoreña, el Gobierno de Estados Unidos llamó en septiembre a consultas a la embajadora Jean Manes, quien han sido muy crítica de la decisión del mandatario Salvador Sánchez Cerén.