Representantes de asociaciones ambientalistas y la Alianza Centroamericana Frente a la Minería, (ACAFREMIN), se mostraron en contra el ingreso de empresas e industrias mineras neoliberales a la región Centroamérica.


En el marco de la reciente elección del presidente Nayib Bukele en El Salvador, se ha puesto en alerta al cúmulo de organizaciones sociales, religiosas y ambientales que lucharon por más de una década para lograr prohibición de la minería metálica.

El acercamiento del presidente electo a los sectores económicos nacionales, regionales y transnacionales, amenaza una de las pocas reivindicaciones ambientales ganadas a sangre, sudor y lucha, durante la gestión del FMLN.

“Esta es una amenaza que no sólo se encierra en un territorio, sino que en una región en un territorio que está virgen y que la minería metálica generaría grandes impactos graves en tema ambiental”, mencionó el ambientalista Luis González.

A nivel regional, Centroamérica permanece como un destino de inversión atractivo y rentable para empresas mineras transnacionales, inducidas por un comportamiento favorable de los precios internacionales del oro y otros metales; los compromisos adquiridos en tratados comerciales y la implementación de un régimen económico de corte neoliberal por los gobiernos locales.

“La minería metálica es el golpe de gracia a los pocos bienes ambientales que quedan en Centroamérica. Sin duda acá en El Salvador se tuvo un gran logro con prohibir la minería metálica, pero hay que decir que esto se puede revertir si la población no defiende estas victorias ambientales”, recalcó el ambientalista.

Por último, el ambientalista, Luis González enfatizó que los impactos negativos que deja la minería metálica son destrucción ambiental, contaminación del agua y enfermedades terminales.

“Un llamado a los políticos y es que las organizaciones ambientales no permitiremos el ingreso de ese tipo de industrias porque el daño ambiental es grande, una empresa minera nos quita agua y salud”, concluyó González.