El próximo domingo 14 la Plaza de San Pedro "el aroma de Romero inundará a toda la ciudad de Roma" y ese día "todos los caminos conducen a Romero", aseguró el cardenal salvadoreño Gregorio Rosa Chávez.


El purpurado salvadoreño destacó al "obispo y mártir", al recordar que fue "un hombre peregrino con su pueblo, al que defendió con su vida... aquí mismo (en el púlpito de catedral) fue amenazado de muerte y pidió oraciones para no abandonar a su pueblo", dijo.

Hoy los salvadoreños somos "peregrinos espirituales, he visto gente que nunca pensó ir en un avión para sentir con el santo, para llamarlo por fin San Romero de América", agregó Rosa Chávez en la misa de envío de la delegación de obispos de El Salvador y de los peregrinos que viajaron a Roma, para asistir al acto que presidirá el Papa Francisco.

"Está aquí (en catedral) su palabra, su llamado a defender los derechos de los pobres, también están sus palabras que fue amenazado, y tuvo miedo que lo mataran, pero empeñó su misión, dijo "Dios va conmigo", y si algo me sucede estoy dispuesto a todo", recordó el jerarca católico.

Romero fue asesinado por órdenes del fundador del partido Arena y de los escuadrones de la muerte, Roberto d´Aubuisson, y 38 años después será inscrito en los altares de los santos de la iglesia Católica como el primer obispo mártir.

"Hoy somos peregrinos espirituales, peregrinos del mundo, hoy todos los caminos conducen a Romero, que hoy es un santo exigente, incómodo para muchos, nos descoloca, nos cuestiones, nos hace sentirnos mediocres. Monseñor Romero es un nuevo Moisés, llamado a liberar a su pueblo", dijo el cardenal al despedirse de la feligresía para viajar a Roma.