La casa de estudios regenteada por la Compañía de Jesús, asegura que el caso Saca "huele mal, sabe mal", por el mensaje que envía el Fiscal General, Douglas Meléndez, que tuvo que pactar con el ex gobernante un juicio abreviado y condena menor de cárcel a cambio de admitir los delitos.

Acusado en el Caso Saca deviar lavar 300 millones de dólares.Acusado en el Caso Saca deviar lavar 300 millones de dólares.


La Universidad Centroamericana (UCA) anticipa que si Saca y sus colaboradores reciben una pena menor, deja el mensaje "que la posible conclusión de este caso transmite a la población es desolador: se puede robar millones, admitir el delito y devolver sólo una fracción a cambio de pasar un muy corto tiempo en prisión. Por ello, esto huele mal, sabe mal, a pesar de que se insiste en que es un logro histórico".

De acuerdo con el editorial de la UCA sobre el caso, el acuerdo "aunque legal, el acuerdo no abona a la justicia" debido a que no hay certeza si el fiscal Meléndez profundizará la investigación a los destinatarios, funcionarios con sobresueldos, periodistas pagados y el reparto de dinero a las empresas de publicidad, todos se beneficiaron del desvío de 300 millones de fondos públicos.

De igual manera, el centro académico superior cuestiona al Fiscal Meléndez: "insiste en hablar más de la corrupción del ex presidente Funes, buscando salir al paso de la lluvia de críticas por un manejo del caso Saca que, hasta hoy, tiene más elementos de conexión con la impunidad histórica que con la trascendencia de juzgar a un jefe de Estado".

Las interrogantes y cuestionamientos seguramente no encontrarán las respuestas en el Ministerio Público, entre ellas, si, como se había dicho, la Fiscalía tiene pruebas para fundamentar la sustracción de más de 300 millones de dólares de las arcas del Estado, ¿por qué aceptó la devolución de sólo una décima parte de lo desviado? ¿En verdad cuenta con esas pruebas?

¿Permitirá el arreglo conocer la verdad sobre el desvío y apropiación de recursos de todos los salvadoreños? ¿Cómo quedará el caso Saca? ¿La Fiscalía lo cerrará después de este arreglo? ¿Qué pasará con las líneas de investigación que debería abrir este proceso, como la investigación sobre los receptores de los fondos robados al Estado? ¿Cómo quedan las agencias de publicidad, los periodistas y el partido que recibieron dinero mal habido?, ¿quedarán en la impunidad?, son las preguntas de fondo planteadas en el editorial.