Con motivo de la commeración del 36 aniversario de la masacre El Mozote, el presidente Salvador Sánchez Cerén se trasladará el sábado al sitio donde ocurrió la matanza para anunciar un programa de reparación indemnizatorio para las familias de los desaparecidos durante el conflicto armado.


El Ejecutivo pondrá en marcha un programa de indemnización ecnómica para atender "deudas del pasado" que el Estado no ha reconocido, dijo el mandatario en un acto de entrega de tíutlos de propiedad en oriente del país.

La Secretaria de Comunicaciones de la Presidencia confirmó la participación este sábado 9 del mandatario en un acto de conmemoración de la peor y simbólica matanza de miles de niños, mujeres y ancianos perpetrada por el batallón Atlacatl de la Fuerza Armada en esa zona de Perquín, Morazán.

"Esta semana iniciará con familias de desaparecidos un programa de reparación de víctimas con indemnizaciones a las familias víctimas del conflicto armado", confirmó el gobernante.

Los componentes del programa se conocerán este sábado cuando el mandatario proporcione más detalles.

Síntesis de la masacre El Mozote

El día ocho de diciembre de 1981, tropas aerotransportadas del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata (BIRI) “Atlacatl” arribaron a la población de Perquín al norte de Morazán. El Comandante en jefe del Batallón era el Teniente Coronel Domingo Monterrosa Barrios (ya fallecido); el oficial a cargo del operativo, el entonces Mayor Natividad de Jesús Cáceres Cabrera.

El contingente se desplegó con cerca de seiscientos efectivos que fueron divididos en cinco compañías. Las compañías se desplegaron en un radio geográfico considerable e iniciaron su desplazamiento con rumbo sureste.

El día diez de diciembre, las cinco compañías del BIRI Atlacatl, en horas de la tarde, confluyeron en el caserío El Mozote, situado a varios kilómetros al sur de Perquín. En el lugar permanecían solamente civiles.

Previamente, el caserío había sido atacado con morteros por la artillería del ejercito, con saldo de un anciano y un niño lesionados.

En El Mozote se agrupaban centenares de personas desplazadas de los alrededores, demás de los residentes del lugar, pues se había corrido el rumor de que las personas que ahí se refugiaran no serían agredidas por el ejercito. El Batallón tomó posesión militar del caserío y reunió a sus moradores en la plaza, tras lo cual les obligó refugiarse de nuevo en las viviendas.

El día once de diciembre, a tempranas horas, los pobladores de El Mozote fueron reunidos nuevamente en la plaza, pero esta vez fueron separados en grupos: hombres, adolescentes y niños púberes en un grupo; mujeres, niñas y niños más pequeños, en otro.

Este último grupo fue encerrado en unas viviendas. A eso de las ocho de la mañana, iniciaron las ejecuciones de los hombres y adolescentes, por grupos, en los alrededores del caserío, ante el espanto y terror de toda la comunidad.

Cuando asesinaro a este grupo numeroso, revieron el procedimiento con las mujeres, en horas de la tarde; ésta vez separaron a las más jóvenes, a quienes violaron sexualmente.

Esta vez el procedimiento incluyó el separar a las madres de sus hijos, para ser llevadas al sitio donde serían masacradas, en el extremo sureste del caserío.

A la noche, las decenas de niños y niñas en poder de los militares fueron asesinados y sus cuerpos arrojados al interior de “El Convento”, pequeña construcción anexa a la ermita del caserío.

Similares procedimientos de exterminio a decenas de familias campesinas fueron desarrollados por el BIRI Atlacatl y otras unidades del ejercito en los caseríos Ranchería y los Toriles, el día 12 de diciembre de 1981, ambos situados al norte de El Mozote.

Luego, el día 13 de diciembre, la masacre se extendió al caserío Jocote Amarillo y al cantón Cerro Pando, al sur de El Mozote.

La masacre de El Mozote era parte de una estrategia militar de genocida contra la población salvadoreña, el gobierno y el ejercito exterminaron números masivos de campesinos inocentes en las zonas de guerra.

Quisieron “quitar el agua del pez”. Como resultado se llevaron a cabo muchas masacres en varios lugares del país como Chalatenango, San Vicente, Cabañas, y Morazán en los años de 1980 hasta 1984. Las operaciones fueron conocidas como: “Tierra arrasada".


Monumento a las víctimas El Mozote