Este viernes 12 de abril comienzan las dos semanas de campaña para las elecciones generales en España, que se prevé sean las más complicadas de las últimas décadas. Finalizará dos días antes de que tengan lugar los comicios, el próximo día 28.

Pedro Sánchez (arriba izd.), Pablo Iglesias (abajo izd.), Pablo Casado (arriba der.) y Albert Rivera, candidatos que pretenden gobernar España.Pedro Sánchez (arriba izd.), Pablo Iglesias (abajo izd.), Pablo Casado (arriba der.) y Albert Rivera, candidatos que pretenden gobernar España.


Entre la variedad de opciones políticas que concurrirán a esta cita con las urnas, se encuentran partidos en muy diversas condiciones: las dos grandes formaciones que conformaban lo que se conocía como el bipartidismo, las dos fuerzas emergentes tras la irrupción de la crisis que ya compitieron en los pasados comicios, los partidos regionales nacionalistas o independentistas, y alguno que está llamado a irrumpir en el Parlamento por primera vez, como pueden ser los animalistas, pero, sobre todo, la extrema derecha.

PSOE: a la cabeza de todas las encuestas

El Partido Socialista encabeza todos los sondeos publicados hasta la fecha. Por un lado, ha aumentado la fidelidad de sus votantes debido al efecto de encontrarse en el Gobierno; por otro, ha frenado su sangría de votantes a Ciudadanos; y por un un tercer flanco, ha recuperado parte del electorado que se había ido a Podemos en los últimos comicios. Además, su líder, a pesar de no alcanzar el aprobado, es el mejor valorado por los ciudadanos.

Los cerca de 135 diputados que le dan las encuestas serían en el periodo precrisis un resultado pésimo, pero ahora le asegura una holgada diferencia con el segundo partido.

Desde que el presidente Pedro Sánchez comenzó su mandato ha tenido que luchar contra el estigma, lanzado por los partidos de derechas, de ser un presidente ilegítimo tras alcanzar la Moncloa gracias a una moción de censura, un mecanismo constitucional que sustituye un presidente del Gobierno por otro si obtiene el respaldo mayoritario del Parlamento.

Sánchez consiguió el apoyo de todos los grupos, salvo el de PP, Ciudadanos y dos partidos residuales.

Su campaña se basa en propuestas que han jalonado sus once meses al frente del Ejecutivo: la Memoria Histórica, con su insignia de sacar a Franco del Valle de los Caídos; la defensa de los servicios públicos; el diálogo y la moderación con respecto a la crisis catalana; y su papel centrista frente a los extremismos y al auge de la extrema derecha. El PSOE apuesta por vender estabilidad, derechos y feminismo.

Partido Popular

El PP se hundió en una profunda crisis cuando perdió el Gobierno de una manera tan inesperada, de la que intentó salir con un cambio de liderazgo.

En las primarias celebradas por primera vez en esta formación, Pablo Casado se alzó con la victoria, aunque no parece que termine de dar alas a un partido que cada vez pierde más votos, según los sondeos, con los que los populares son críticos.

Bajo la dirección de Casado, el PP ha dado un giro significativo a la derecha, haciendo suyas muchas de las consignas que la ultraderecha está poniendo sobre la mesa, con el fin de parar la fuga de votos de su partido a Vox.

Los ataques a la migración, su postura en contra del aborto, la defensa de tradiciones conservadoras relacionadas con la Iglesia o los toros y, por supuesto, la defensa a ultranza de la unidad de la nación española son las banderas que predominan en su discurso.

Ciudadanos

Ciudadanos llegó por primera vez al hemiciclo español en las elecciones de 2015 con 40 escaños, que se reducirían a 32 al repetirse los comicios en 2016.

Tras su nacimiento en Cataluña en 2006 se definió a sí mismo como un partido de centro izquierda, sin ideología definida más allá de su oposición al nacionalismo. Sin embargo, en 2009 concurrió a las elecciones europeas junto a una fuerza ultraderechista.

Ya en 2010, Albert Rivera, que llegó a liderar el partido a través de un sorteo, posicionaba a su formación entre el liberalismo social y la socialdemocracia.

Tras dar el salto nacional, con una campaña en la que repitió hasta la saciedad que no pactaría ni con Sánchez ni con el entonces presidente Mariano Rajoy, primero puso sus diputados a disposición del socialista, que no consiguió ser investido presidente, y a continuación lo hizo con el popular, que sí consiguió hacerse con la Presidencia del Gobierno.

El escoramiento a la derecha de Ciudadanos es evidente, y los votantes cada vez lo sitúan más en ese espectro ideológico. Sus cambios de postura en muchos asuntos son obvios, lo que le ha granjeado que muchos lo hayan apodado como 'el partido veleta'.

Ssu negativa al diálogo en Cataluña, que precisamente en esa región le dio buenos resultados electorales, pues su partido cosechó el primer puesto en los comicios regionales de 2018, hoy ha perdido mucho apoyo en esa región.

Podemos

Podemos surgió claramente del movimiento 15M, que vio la luz en primavera de 2011 y que ocupó las principales plazas españolas reuniendo a una ciudadanía muy heterogénea, que tenía en común su desencanto con el bipartidismo y su hartazgo hacia la corrupción y hacia las prácticas políticas que creían que primaban los intereses de una élite sobre la ciudadanía.

Las encuestas le son desfavorables pues indican que está perdiendo votantes de izquierda que están regresando a su anterior casa, la socialista.

Su tirón mediático, además, ha menguado debido a la situación de sus número 1 y 2, Pablo Iglesias e Irene Montero, que han disfrutado de sus bajas por maternidad y paternidad y han estado ausentes del espacio público.


 

DE INTERÉS

Diputados sostienen reunión de cooperación con Congresistas Chinos

Diputados de la Asamblea Legislativa sostuvieron una reunión de amistad con el presidente…

completo

 

 

HOLA