Tutela Legal María Julia Hernández exigió al Fiscal General Douglas Meléndez, actuar de forma diligente para reabrir el magnicidio de Monseñor Oscar Romero y llevar a la justicia a los verdaderos actores del crimen que consternó al país en marzo de 1980.

El Juzgado Cuarto de Instrucción anuló el seobresimiento definitivo a favor del militar Alvaro Saravia, considerado actor material del magnicidio del obispo, con lo que dio paso a la reapertura del caso del asesinato del ahora beato.

De acuerdo a los abogados de la organización defensora de los derechos humanos, la fiscalía "debe dar inicio a la persecución de los responsables materiales e intelectuales, como el ex capitán Álvaro Saravia, contra quienes ya no existe impedimento para su captura".

"A nuestra consideración, con la resolución se abre la posibilidad de aplicar una justicia efectiva transicional y no prolongar más la impunidad del caso", piden los abogados de Tutela Lega.

La decisión judicial, dada a conocer este jueves, anuló el sobreseimiento del proceso, decretado el 31 de marzo de 1993 bajo el amparo de una ley de amnistía, contra el capitán Álvaro Rafael Saravia, único acusado del magnicidio y quien se encuentra en paradero desconocido.

Un informe de la ONU de 1993 atribuye la autoría intelectual del magnicidio de Romero, entonces máximo jerarca de la Iglesia católica salvadoreña, al difunto mayor del Ejército y fundador de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), ahora en la oposición, Roberto D'Aubuisson.

El documento señala que en la planificación y ejecución del asesinato participaron, además de Álvaro Saravia, el capitán Eduardo Ávila, así como Fernando Sagrera y Mario Molina, entre otros.